Una de las creencias más comunes en las organizaciones sociales es que para comunicar bien se necesita mucho presupuesto. Pero la realidad es que la comunicación efectiva no depende de cuánto tienes, sino de qué tan claro tienes lo que quieres lograr, a quién quieres movilizar y como enfocas todos tus recursos (humanos, tiempo y económicos) hacia ello.
Si eres una organización que aún se encuentra construyendo su área de comunicación, en este artículo te compartimos una guía sencilla y aplicable para construir una estrategia de comunicación poderosa, incluso si tu equipo es pequeño y tu presupuesto limitado.
1. Empieza por lo esencial: tu objetivo
Antes de pensar en formatos, redes o diseño, hazte esta pregunta elemental: ¿para qué queremos comunicar?
Puede ser para:
- Visibilizar a tu organización
- Movilizar voluntariado
- Atraer nuevos donantes
- Fortalecer alianzas
- Incidir en una política pública
Escoger un solo objetivo te ayudará a priorizar y tomar mejores decisiones en los siguiente rublos.
2. Define con claridad a quién te diriges
No existe el «público general». Mientras más específico seas con tu audiencia, más efectivos serán tus mensajes.
Hazte preguntas como:
- ¿Qué sabe esta audiencia sobre nuestro trabajo?
- ¿Qué le importa?
- ¿Dónde se informa?
- ¿Qué barreras podría tener para involucrarse?

3. Prioriza canales y formatos que puedas sostener
No necesitas estar en todas las redes ni hacer todo tipo de contenido. Con poco, bien hecho y constante, puedes lograr mucho. Para definir tu canal, considera tu respuesta anterior, ¿dónde se informa tu público? Además:
- Si tienes poco tiempo: prioriza un solo canal digital (ej. Instagram o LinkedIn)
- Si tu público son más tomadores de decisiones: piensa en canales mas cerrados y personalizados como boletines y/o grupos en WhatsApp.
4. Diseña mensajes simples, claros y conectados
No necesitas grandes copys ni slogans para comunicar bien. Necesitas ser relevante y genuinos.
- Habla en el lenguaje de tu audiencia
- Conecta tu mensaje con lo que a ellos les importa
- Usa testimonios, datos clave o ejemplos breves
5. Reutiliza contenido y planifica con inteligencia
No hace falta crear algo nuevo cada vez. Un buen contenido puede adaptarse a muchos formatos:
- Un testimonio puede ser un post, un reel, una frase para un boletín
- Una historia de impacto puede convertirse en una serie de contenidos
- Un taller puede generar tips para una serie en redes
6. Mide lo que te importa (aunque sea con poco)
No necesitas herramientas sofisticadas para saber si tu comunicación está funcionando y no necesitas tener diversos indicadores, al igual que tu objetivo, escoge uno. Y recuerda, no existen indicadores generales, solo tu sabes qué es importante medir para tu estrategia.
Podrías medir:
- Cuántas personas se inscribieron a tu formulario gracias gracias a un post
- Cuantas aperturas tuvo tu boletín por parte de un posible financiador
Conclusión: menos es más, si sabes qué quieres lograr
No se trata de hacer más, sino de hacer mejor. Con objetivos claros, mensajes precisos, contenido sostenible y una mirada estratégica, puedes lograr una comunicación efectiva sin grandes recursos.
Recuerda: una buena estrategia no es la más costosa, sino la más coherente con tus capacidades y tu propósito.